“Cuando un colibrí visita un jardín, es porque un alma de otro mundo quiere darte un mensaje”
Cuenta la leyenda que los corazones de los guerreros, tenían tristeza al partir de este plano, fue entonces que los dioses decidieron depositar en una piedra de jade, el soplo divino de su amor, entregándole una poderosa misión al ser más diminuto de la naturaleza, un ave con una fuerza extraordinaria y colores luminosos, que nos recuerdan el valor de la vida y el ahora.
El colibrí entonces, recibió la tarea más hermosa del planeta, se convirtió en el “mensajero del tiempo y del amor eterno” guardián de las almas y los buenos deseos. Así nació este ser mágico que danza de alegría en el jardín del amor y los recuerdos de quienes más hemos amado.
Nosotros somos Jardín de Kolibríes, un espacio diseñado para honrar, preservar y recordar.